martes, 30 de noviembre de 2010

HUMOR EDUCATIVO

LA DIFERENCIA QUE HAY ENTRE TEORÍA Y REALIDAD


Créase o no, ésta es una sugerencia que un equipo de inspectores de la Consejería de Educación ofrecieron a los directores/as de centros educativos de una comarca muy cercana a Sevilla:


El alumnado debe contar entre su material con tres pequeños cubiletes de plástico: uno rojo, otro amarillo y el otro verde. Durante la clase, cada alumno atenderá a las explicaciones del profesorado y situará en su pupitre el cubilete que indique su comprensión de lo explicado. Rojo: "No entiendo nada". Amarillo: "No lo entiendo todo". Verde: "Lo entiendo". De esta manera, el docente, de un solo vistazo, captará si su explicación está llegando a la clase o, por el contrario, debe esforzarse por hacerse comprender y/o por bajar el nivel de complejidad de lo explicado.
Pero miren cómo la realidad supera a la ficción. En los experimentos, dentro de una clase ocurría esto:


-Maehtro, ¿er cubilete amarillo pa qué eh?
-Maehtro, er Yozua ma quitao loh cubileteh.
-Maehtro, la Yeni eh una empollona que ciempre tiene er cubilete verde.
-Maehtro, me zan perdío loh cubileteh, ¿puedo i ar cervicio?
-Maehtro, ¿ci zaco er cubilete verde maprueba?
-Maehtro, mira cómo toco la batería con loh cubileteh.
-Maehtro, er Crihtian ma ehcupío en er cubilete.
-Maehtro, yo lo primero lo he entendío pero aluego no, ¿qué cubilete pongo?
-Maehtro, ¿ci traemoh loh cubileteh hay que traé tamién er libro?
-Maehtro, yo er cubilete roho no lo pongo, que me llaman zurnormá.


Y es que sólo los que estamos dentro de una clase sabemos qué es eso. 
En los despachos parece todo muy bonito...

jueves, 25 de noviembre de 2010

¿POR QUÉ HACEMOS LO QUE HACEMOS?

Un grupo de científicos situó cinco monos en una jaula en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de bananas. Cuando un mono subía la escalera para coger las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo. Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo molían a palos.

Pasado algún tiempo, ningún mono subía la escalera a pesar de la tentación de las bananas. Entonces, los científicos sustituyeron a uno de los monos. Lo primero que hizo fue subir la escalera y fue rápidamente bajado y golpeado por los otros. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera.


Un segundo mono fue sustituido y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato. Un tercero fue cambiado y se repitió el hecho. El cuarto y, finalmente, el último de los veteranos fue sustituido.

Los científicos tenían ahora un grupo de cinco monos que, aun cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que tratase de llegar a las bananas. Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a quien intentaba subir la escalera, con certeza la respuesta sería:  "No sé, las cosas siempre se han hecho así aquí..."
 Enseñanza tradicional inductiva         vs.        Aprendizaje socioconstructivo 
"Es más fácil desintegrar un átomo que un pre-concepto"
 Albert Einstein
"Sólo hay dos cosas infinitas en el mundo: El universo y la estupidez humana."
Albert Einstein

martes, 26 de octubre de 2010

EL CAZO DE LORENZO

EL CAZO DE LORENZO
Isabelle Carrier


Con palabras simples y unas ilustraciones tiernas y divertidas, la autora recrea el día a día de un niño diferente: sus dificultades, sus cualidades, los obstáculos que tiene que afrontar...
El cazo de Lorenzo llena un vacío, conmueve al lector, sea cual fuera su edad. Pero lo que más llama la atención es la sencillez del dibujo y del concepto.
Enlace: http://www.editorialjuventud.es/3781.html


Todos tenemos un cazo más grande o más pequeño... seguro que, si lo piensas, encuentras el tuyo.

miércoles, 14 de julio de 2010

EL VALOR DE LA PALABRA

VIEJO CUENTO DE ORIGEN JUDÍO

Érase una vez, en un tiempo remoto, un pueblo que tenía un rabino muy sabio. Cuando el pueblo tenía un problema, el rabino iba al bosque, penetraba en un lugar oscuro, arrancaba unas ramas, les prendía fuego a una hora determinada, rezaba una plegaria, hacía una serie de rituales y el pueblo dejaba de tener problemas.

La generación siguiente ya no se acordaba de qué leña había que quemar, pero sí del lugar del bosque, de los rituales y de la plegaria. Cumplían con ello y también se acababan los problemas.

Pero ya, en la siguiente generación, ocurría que el rabino no sabía a qué lugar del bosque acudir, ni conocía la leña que debía quemar. Mas hacía la plegaria en cualquier lugar del bosque, se marchaba y los problemas pasaban.

Años más tarde, ya no sabían a qué lugar acudir, ni qué leña debían utilizar, ni cómo había que hacer el fuego, ni se acordaban de la plegaria. No obstante, el rabino iba al bosque, decía una oración y era suficiente.

Al final ya no sabían hacer nada. Sólo sabían contar esta historia y la contaban. Y era suficiente. Los problemas se acababan.
UNAS PALABRAS DE GIANNI RODARI

Reivindico el uso de todas las palabras para todo el mundo (...) No para que todos sean artistas, sino para que nadie sea un esclavo.

lunes, 28 de junio de 2010

¿ES TAN DIFÍCIL?



LA ESCUELA ESPECIAL
Ángeles Gallego

Sueño con crear una escuela especial:

Una escuela que sea posible pintar de colores y, entre todos, aulas y pasillos.
Una escuela abierta a la risa y a la esperanza.
Una escuela en la que la calidad humana sea el distintivo de toda relación.
Una escuela en la que todos tengamos algo que enseñar y algo que aprender, incluso de aquéllos que nos parecen menos dotados.
Una escuela en la que cada uno encuentre su lugar.
Una escuela capaz de desdramatizar los momentos más tensos del día con una carcajada y, a la vez, paralizarse ante el dolor de cualquiera.
Una escuela viva con la que todos, en nuestros primeros años. soñamos alguna vez...
Una escuela en la que se miman y se potencian los encuentros personales.
Una escuela en la que cabemos todos: grandes y pequeños, listos y torpes. trabajadores y vagos, porque juntos podemos mejorarnos y ser distintos.
Una escuela en la que no hay vencedores ni vencidos, sino gente que busca su camino.
Una escuela que se felicita por los progresos, pero no descansa hasta que encuentra soluciones válidas para las mayorías y las minorías-
Una escuela en la que el diálogo y la escucha sean los caminos para hacer o dejar de hacer.
Una escuela realista que prepara para vivir hoy, pero no deja de soñar con el mañana.

Esta escuela que sueño, celebra cada día la maravilla de la vida y trabaja, confiada, sostenida por el aliento de los suyos. Incluso le sería posible oír a todos los latidos y leer en los silencios.
Juntos podemos hacer una escuela así..., si nos empeñamos.

lunes, 24 de mayo de 2010

¿SOMOS MAESTROS?

SOY UN MAESTRO
por John W. Schlatter

Soy un maestro.
Nací en el instante en que surgió una pregunta de la boca de un niño.
He sido muchas personas en muchos lugares.
Soy Sócrates animando a los jóvenes de Atenas a descubrir nuevas ideas a través de las preguntas.
Soy Anne Sullivan horadando los secretos del universo para ponerlos en la mano extendida de Helen Keller.
Soy Esopo y Hans Christian Andersen revelando la verdad por medio de innumerables narraciones.
Soy Marva Collins peleando por el derecho de todos los niños a la educación.
Soy Mary McCleod Bethune edificando una gran universidad para mi pueblo, usando cajones vacíos de naranjas como pupitres.
Soy Bel Kaufman luchando para ir en contra de la corriente.
Los nombres de quienes practicaron mi profesión han ganado el reconocimiento de la humanidad...
Booker T. Washington, Buda, Confucio, Ralph Waldo Emerson, Leo Buscaglia, Moisés y Jesús.
Soy también aquellos cuyos nombres y rostros se han olvidado hace mucho tiempo, pero cuyas lecciones y carácter se recordarán siempre en los logros de sus alumnos.
He llorado de alegría en las bodas de los antiguos alumnos,
he reído con regocijo en el nacimiento de sus hijos,
y he permanecido con la cabeza inclinada por el dolor y la confusión en las tumbas cavadas demasiado pronto para cuerpos demasiado jóvenes.
En el transcurso de un día se me ha pedido ser actor, amigo, enfermero y médico, entrenador, hallador de objetos perdidos, prestamista, chofer de taxi, psicólogo, padre sustituto, vendedor, político y defensor de la fe.
Dejando a un lado los mapas, planos, fórmulas, verbos, historias y libros, no he tenido en realidad nada qué enseñar porque mis estudiantes han aprendido por sí mismos, y sé que se necesita el mundo entero para decirte quién eres.
Soy una paradoja. Hablo más alto cuando escucho más.
Mis más grandes regalos son lo que quiero recibir, agradecidamente, de mis alumnos.
La riqueza material no es una de mis metas,
pero soy un buscador de tesoros de tiempo completo, en mi búsqueda de nuevas oportunidades
para que mis estudiantes puedan usar sus talentos, en mi constante búsqueda
de esos talentos que a veces yacen enterrados en la autoderrota.
Soy el más afortunado de todos quienes trabajan.
A un médico se le permite traer una vida en un momento mágico.
A mí se me permite que esa vida renazca día a a día con nuevas preguntas, ideas y amistades.
Un arquitecto sabe que si construye con cuidado, su estructura puede permanecer por siglos.
Un maestro sabe que si construye con amor y verdad, lo que construya durará para siempre.
Soy un guerrero que batalla diariamente contra la presión de los amigos, de la negatividad, del temor, de la conformidad, de los prejuicios, de la ignorancia y de la apatía.
Pero tengo grandes aliados: la inteligencia, la curiosidad, el apoyo de los padres, la individualidad,
la creatividad, la fe, el amor y la risa,
todos ellos me ayudan a levantar mi bandera con su apoyo insuperable.
¿Y a quién tengo que agradecer esta maravillosa vida que tengo la suerte de experimentar,
sino a ustedes el público, los padres? Porque me han concedido el gran honor de confiarme su mayor contribución a la eternidad:
sus hijos.
Y de esa manera tengo un pasado rico en recuerdos.
Tengo un presente desafiante lleno de aventuras y entretenimiento,
porque se me permite emplear mis días en el futuro.
Soy un maestro...y doy gracias a Dios por eso todos los días.

martes, 11 de mayo de 2010

¿QUÉ QUEREMOS QUE APRENDAN NUESTROS NIÑOS?

RESPUESTA DE LOS INDIOS NATIVOS AMERICANOS A UNA INVITACIÓN DE LA COMISIÓN DE LOS ESTADOS UNIDOS
Recogida por T.C. McLuhan

El 17 de junio de 1744, los comisionados de Maryland y Virginia negociaron un tratado con los Indios de las Seis Naciones de Lancaster, Pensilvania. Los Indios fueron invitados a enviar a sus hijos al William and Mary College. Pero rechazaron la oferta de la siguiente forma:

“Sabemos que estimáis altamente la clase de aprendizaje enseñado en esos Colleges, y que los gastos de mantenimiento de nuestros jóvenes hombres serían muy caros para vosotros. Estamos convencidos de que pretendéis nuestro bien con vuestra propuesta. Y os lo agradecemos de corazón. Pero ustedes que sois sabios debéis saber que las diferentes naciones tienen diferentes concepciones de las cosas y, por lo tanto, no consideraréis inoportuno si nuestras ideas respecto a esa clase de educación no son las mismas que las de ustedes.

Hemos tenido alguna experiencia al respecto. Varios de nuestros jóvenes fueron anteriormente formados en los Colleges de las Provincias del Norte: fueron instruidos en todas las ciencias; pero, cuando volvieron con nosotros, eran malos corredores, ignorantes en las formas de vivir en el bosque… tampoco eran aptos como cazadores, guerreros ni consejeros. No eran buenos para nada.

Nosotros estamos, sin embargo, no menos obligados por vuestra amable oferta, la cual no aceptamos. Y, para mostraros nuestro sentido de la gratitud, si los caballeros de Virginia nos envían una docena de sus hijos, cuidaremos de su educación, instruyéndolos en todo lo que sabemos y haremos hombres de ellos.”